NAPERTUM Zientzia kalean / Ciencia en la calle
27
Co
estado: Sólido
Nombre

COBALTO

ELEMENTO HECHIZADO.ROCA DE LOS KOBOLDS. AZUL BELLÍSIMO.
Cobalto. Elemento hechizado.Roca de los kobolds. Azul bellísimo.

Es uno de esos elementos con los que hemos convivido durante milenios hasta darnos cuenta de que estaba ahí. Se ha encontrado cerámica y vidrio tintados con compuestos de cobalto y fabricados alrededor del 2000 a.C.

De hecho hay cerámicas y vidrios tintados de este modo fabricados por los antiguos egipcios, persas, griegos, chinos…, prácticamente todo el mundo lo empleó durante mucho tiempo. Tanto es así que este color azul propio de algunos compuestos del cobalto es la “marca de la casa” de ciertos tipos de cerámica china.

En el caso de la cerámica y el vidrio azules, el cobalto solía estar asociado a un metal conocido desde la Antigüedad, el bismuto. Al encontrar casi siempre bismuto, un metal conocido, en las rocas que proporcionaban el color azul a estos objetos, la conclusión general era clara: el responsable del color azul era el bismuto.

Los mineros alemanes conocían muy bien estas rocas llamadas cobaltum y maldecían su nombre. Eran similares a otras rocas pero eran peligrosas: pulverizadas eran tóxicas y en contacto con la piel, corrosivas. Los mineros estaban convencidos de que las rocas habían sido transformadas por los “kobolds” de las minas, unas criaturas mágicas y caprichosas. Había kobolds de muchos tipos, no sólo en las minas –en los barcos, en las casas, en los bosques, etc.–, con lo que su existencia explicaba casi cualquier cosa que se pudiera imaginar. En las minas, estas criaturas eran responsables de prácticamente todo lo inexplicable: ruidos extraños, minerales inusuales, explosiones de gas, lo que fuera.

De modo que esta roca maldita era la roca de los kobolds, es decir, el cobaltum. Lo que los mineros no sabían, claro está, era que se trataba de una roca normal y corriente que llevaba ahí millones de años, y no era el producto de ningún hechizo por parte de criaturas mágicas.

Hoy en día sabemos que las rocas que llamaban cobaltum –y que hoy llamamos cobaltita– tenían esas propiedades debido a que estaban formadas por una combinación de cobalto, arsénico y azufre. La toxicidad de estas rocas se debía precisamente al arsénico que había en ellas, y no a un hechizo.

Georg Brandt se dio cuenta de algo muy curioso: bastaba añadir una minúscula cantidad de ciertos compuestos de cobalto al vidrio para darle un color azul bellísimo –el que hoy denominamos, por cierto, azul de cobalto–. A partir de entonces, y sobre todo en el siglo XIX, el nuevo metal fue extraído y empleado de forma industrial precisamente para este propósito, ahora ya de forma consciente.

Sin embargo, la principal utilidad industrial del cobalto sería otra bien distinta. En el siglo XIX se experimentó con aleaciones de muy diversa índole, una vez que se hizo obvio que añadir pequeñas cantidades de ciertos metales proporcionaba al acero diferentes propiedades, algunas muy útiles.

Hoy en día la mayor parte del consumo de cobalto se destina precisamente a aleaciones: forma parte de piezas en motores de avión, prótesis médicas, etc.


Grupo
9
Periódo
4
Bloque
D
Categoría
metales de transicion